jueves, 11 de marzo de 2010

Las conductas interpersonales

Aparte de tener tiempo para acabar el trabajo de liderazgo, esta semana hemos tratado las conductas interpersonales, las cuales están vinculadas a las habilidades sociales. Estas tienen como sentido mostrarnos las diferentes maneras de reacción hacia nuestros prójimos. A continuación un triangulo que muestra las tres posibilidades:




El estilo asertivo => Yo tengo derechos, tú también

Este estilo se define como una conducta en la que una persona expresa sus propios intereses y opiniones con toda liberta ( de modo directo, honesto y adecuado) para impedir que alguien la pisoteé o se aproveche de ella.

En mi opinión esta es la conducta que todo el mundo debería seguir para de esta manera evitar malentendidos. Asimismo esto evita que uno se pueda sentir culpable por tener la impresión de que esta ocultando algo, ya decimos lo realmente queremos decir sin escrúpulos ningunos, lo que hace sin duda sentirnos mas satisfechos de nosotros aumentando así la autoestima. Y además como no tenemos intención de incumplir los derechos de nadie (mostrar respeto), esto no puede ser concluir en forma de agresividad.

Pero a veces la educación que se nos dio no nos permite actuar como nos gustaría y por eso se dan otros tipos de conductas no-asertivas, como el estilo agresivo o el estilo inhibido.





El estilo agresivo => Yo tengo derechos, tú no

El estilo agresivo se define de manera que una persona no tenga en absoluto en cuenta los derechos, sentimientos e intereses de su contrario, llegando hasta a ofender, provocar o atacar. Ejemplos son: la pelea, la acusación y la amenaza.

Desde mi punto de vista este estilo es una moneda de dos caras. Por una parte puede ser una ventaja tener un comportamiento tan ofensivo, ya que la gente no suele revolverse. Pero por la otra parte también puede significar un inconveniente ya que puede provocar arredrar a la gente, apartándola de uno.



El estilo inhibido/pasivo => Yo no tengo derechos, tu sí

Cuando alguien se comporta según este estilo, permite que los demás puedan pisotearlo sin más, ya que no defiende sus intereses y sigue las instrucciones que le den, sin darle importancia a su propia opinión y emociones.

Esta es sin duda la peor opción que se puede escoger o por lo menos es lo que refleja mi opinión al respecto. Si, puede ser que tenga ventajas como la de que raramente recibas algún rechazo por parte de alguien, dado que siempre asientes lo que te propongan, incluso cuando en realidad estas pensando lo contrario. Pero en resumida, de esta manera uno no hace mas que dejarse maltratar y aprovechar, fomentando una carga de resentimiento enorme. Como bien se suele decir, la vida es demasiado corta para no ser quien somos.


Como conclusión se puede decir que en general un estilo de conducta agresivo y inhibido no acercan los objetivos que se quieren alcanzar y que por ese motivo se debería, por mucho que nos cueste, apuntar a hacer uso de una conducta asertiva, dado a que esta es la única que realmente nos puede salvar de ser victimas de la manipulación.

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